Jogging con perros - consejos y sugerencias

27.06.2018

¿Te entusiasman los deportes y te gusta respirar aire fresco? Pero ¿tus compañeros de salida te abandonan o regularmente tienen alguna excusa preparada para no salir a correr?

¿Qué tal tu perro como compañero de jogging? Quiere salir de todas formas, y con la motivación adecuada le tomará el gustillo, por lo que te pondrá en marcha sí o sí.

Y así no tendrás que preocuparte por motivarte.

Tu cuatro patas seguro que asumirá este trabajo con creciente entusiasmo. Tal vez tan minuciosamente que tú mismo acabarás pidiendo misericordia ...

Pero antes de que nos pongamos manos a la obra, hay que cumplir algunas condiciones previas.

¿Cómo de bien diriges a tu perro en la vida diaria y especialmente en los deportes?

Tú eres el que ha decidido salir a correr. Por lo tanto, es una cuestión de honor que te ocupes también de lo básico.

En términos de correr con un perro, eso significa:

  • Hay una base saludable de confianza entre tú y tu can.
  • El o ella ha aprendido a seguir tus órdenes rápida y exhaustivamente. También sabe que puede confiar en ti porque sabe que puedes manejar situaciones difíciles con personas u otros perros y resolverlos por vuestro bien.
  • Cuando corres con tu amigo de cuatro patas, piensas sobre todo en el bienestar de tu perro. Tu ambición deportiva no es insignificante, pero no está en el punto de mira.

En resumen: eres capaz de guiar a tu mascota con seguridad a través de las diferentes circunstancias cotidianas fuera de tu casa. Aparte de eso, tu principal preocupación es hacer del jogging una experiencia positiva para ambos.

Si todas estas afirmaciones son ciertas, es hora de pasar a la siguiente ronda, en la que tu amigo de cuatro patas desempeña el papel principal.

¿Son todos los perros aptos para el jogging?

En principio, no hay razón para que no corras con tu compañero/a.

Sin embargo, para asegurar un efecto de entrenamiento realmente positivo y evitar daños involuntarios en el lado del perro, lo ideal es tener en cuenta los siguientes puntos:

La edad

Antes de que salgas con él a la pista, tu perro debe ser adulto y tener huesos, ligamentos y articulaciones estables y fuertes. Esta es la única manera de resistir el esfuerzo de trotar.

En qué momento un can tiene la edad suficiente para salir a correr, depende sobre todo de su raza. Una pauta es que debe tener por lo menos 12, en algunos casos mejor aún 24 meses de edad. Las razas más grandes tardan más tiempo en terminar de crecer.

La edad máxima de un perro para salir a correr depende principalmente de su estado de salud.

Aún así y en términos generales no debes de tomar un enfoque tan deportivo con un perro mayor. Las vueltas más cortas y despacio son ahora la medida adecuada. De lo contrario, trotar podría suponer una gran carga para su cuerpo (sistema cardiovascular y articulaciones).

La raza

Muchas razas tienden a ser adecuadas para el jogging; algunas mejores, otras menos buenas.

Comparativamente inapropiados son los perros grandes y pesados como los perros Leonberger o San Bernardo, así como los perros muy pequeños con patas cortas como los Chihuahuas o los perros pug.

Lo mismo se puede decir de los Whippets u otros galgos que prefieren la velocidad en lugar de recorrer largas distancias.

Por otro lado, los "perros corredores" más populares son los dálmatas, los border collies, los jack-russell terriers y los retrievers. Sin embargo, esta última condición dependerá de que no tengan problemas, como displasia de cadera y otras enfermedades articulares.

Incluso los perro de mezcla de razas pueden ser fácilmente considerados si son clasificados como corredores potenciales por el veterinario. Hay más sobre esto en el siguiente epígrafe.

La constitución

Un perro con el que puedas salir a trotar sin dudarlo debe estar en buena forma física.

En este contexto, esto incluye sobre todo el hecho de que

  • su sistema músculo-esquelético esté intacto,
  • el sistema cardiovascular funciona de forma fiable y
  • no se interrumpe la respiración.

Como ya hemos indicado, se aplican algunas normas especiales a los cuadrúpedos jóvenes y más mayores. Aparte de eso, una revisión general en el veterinario tiene sentido:

Probablemente tenga algunos buenos consejos para ti para hacer footing. Por encima de todo puede darte referencias valiosas a los posibles límites de carga de tu perro, particularmente.

La personalidad

Has dado un paso esencial: tú y tu can estáis en buena forma física y estáis ansiosos por dar la primera vuelta juntos.

Pero sólo porque corra como un condenado no significa que vosotros dos seáis un dúo realmente armonioso. Para esto tu perro también debe ofrecer varios rasgos de personalidad y comportamiento:

  • Es muy útil que domine todos los comandos básicos importantes y que sea capaz de permanecer a tu lado sin problemas e incluso durante distancias más largas. O al menos no irse lejos y volver rápido cuando se le llama y sin grandes dificultades.
  • Otras grandes ventajas para correr con un perro son su sociabilidad y la serenidad hacia las personas y otros animales.
  • De hecho, es casi imposible encontrar senderos para correr sin encontrarse con otras criaturas. Y esa es exactamente la razón por la que tu perro no debería ser fácilmente distraído cuando corre.
  • Un cierto instinto de caza por parte de tu can no es un problema fundamental, siempre y cuando sepas cómo controlarlo.

El procedimiento correcto

¿Ahora toca salir y diviértete? ¡Casi! Coge el equipamiento adecuado y considera algunos puntos para la vuelta.

El equipamiento

No corras sin los accesorios adecuados para ti y tus adorables canes.

Para ti, por supuesto, los zapatos adecuados, la ropa (camiseta, pantalones, posiblemente también chaqueta, guantes y gorra) y algo para beber incluido.

Con respecto a tu perro, la correa adecuada está en la lista de artículos imprescindibles. Lo mejor es un cinturón con correa.

Te ofrece la ventaja de tener las manos libres mientras corres y al mismo tiempo te da un buen control sobre tu compañero aunque corra delante tuya.

Un material resistente, elástico y reflectante es además muy práctico. Gracias a él, vosotros dos y vuestra conexión pueden ser reconocidos en la oscuridad.

Cuando corras con el perro al atardecer o con menos luz, debes prestar atención a que llevéis suficientes reflectores. Ser atropellado mientras se practica deporte no es un punto ingenioso en la lista de entrenamientos.

La preparación

Antes de empezar con tu can el veterinario debería ponerle a prueba, como ya se ha indicado.

Después de eso, es hora de despertar su interés.

¿Es muy fácil distraer a tu perro en un paseo de 500 metros o es difícil motivarlo a trotar un poco a tu lado? Entonces tienes que acercarte lentamente al asunto con él.

Además, no debe comer durante las últimas dos horas antes de la salida a correr, ya que una combinación de ejercicio intensivo y actividad digestiva podría conducir a obstrucciones estomacales y/o intestinales. No es una cosa bonita.

Y también necesita suficiente tiempo para realizar sus necesidades antes de trotar, si es posible. Esto significa que tu amigo de cuatro patas está mentalmente centrado en correr y no se siente forzado.

Encontrar la ruta adecuada

Un perro en forma y de buen humor y una persona segura y deportiva son la mitad de la batalla. El otro cincuenta por ciento es una ruta que se haya elegido de la forma lo más inteligente posible.

Valiosas reglas generales para ello son:

  • Los perros corren mucho mejor en superficies blandas como praderas o senderos forestales, que sobre asfalto o incluso grava.
  • No es de extrañar, porque a diferencia de ti, tu compañero/a no usa zapatillas de deporte que protejan sus patitas.
  • Además, el asfalto se calienta mucho en verano. Especialmente las distancias largas sobre esta superficie son muy desagradables para él.
  • También trata de elegir rutas en las que no haya muchos otros corredores o paseantes, ciclistas, patinadores o jinetes. Tu perro debe concentrarse más en ti y en correr.
  • Así que evita las zonas con muchas calles anchas y turbulentas y vete a zonas relativamente tranquilas.

El trotar en sí mismo

¿Has pensado en todo, has prestado atención al equipamiento adecuado y has elegido cuidadosamente la ruta?

¡Levanten el telón y despejen el escenario!

Prepárate tú mismo y a tu compañero o compañera, pero paso a paso y en paz.

Al igual que tú, tu perro necesita calentar primero. Las rondas iniciales más cortas y que se extiendan con el tiempo son para ello muy útiles.

Al mismo tiempo, temperaturas agradables (entre un dígito bajo cero y hasta alrededor de 20° Celsius) hacen que sea mucho más fácil aguantar bien para ambos.

¿Quién aguanta cuánto tiempo?

Un ritmo normal de trote y una vuelta de hasta 10 km no presentan un reto gigantesco para la mayoría de los perros entrenados.

Lo ideal, sin embargo, es dividir el recorrido de jogging en varias etapas más pequeñas, para que tu perro pueda descansar un poco y explorar los alrededores en el medio.

Esto asegura que permanezca más tiempo motivado porque estará al menos parcialmente satisfecho con cualquier deseo de descubrirse a sí mismo.

Dar órdenes claras (izquierda, derecha, parar, continuar) sin sobrecargarlo con anuncios mientras se corre.

Si al principio son necesarias más órdenes, entrénalas en salidas más cortas, para que tu perro no se sienta abrumado por la gran cantidad de nuevas impresiones.

Sólo sudor - sin sangre ni lágrimas

Hablando de exceso de trabajo: Los perros se sobrecalientan rápidamente porque no sudan por todo el cuerpo como un humano. Sólo a través de la lengua.

Así que siempre debes prestar atención a sus reacciones físicas como la extensión de su jadeo al correr y en caso de duda, hacer un descanso más.

Al igual que tú, tu compañero de fatiga tiene que reponer el líquido expulsado. Por lo tanto, se debe tener en cuenta una ingesta suficiente de líquidos.

Si no pasais por corrientes de agua limpia, es mejor llevar suficiente agua contigo.

Para que su cuerpo pueda lidiar bien con el esfuerzo de trotar, no se recomiendan las salidas diarias. Tu cuadrúpedo necesita al menos un día de descanso entremedias para regenerarse.

Sin embargo y dependiendo de tu estado de ánimo y el deseo de ambos, no hay razón para no entrenar varias veces a la semana.

Lo bueno siempre tiene un final - al menos temporal

Es cierto que trotar puede ser adictivo tanto para ti como para tu as del deporte animal. Sin embargo, correr hasta caer no es una buena idea.

Es mucho mejor dejar que el entrenamiento termine lentamente y no abruptamente.

Al igual que un ser humano, un perro que todavía está dándolo todo y que de repente debe detenerse puede alterarse.

Mejor ve más despacio y dale a tu compañero/a la oportunidad de andar un poco y relajarse antes de entrar en casa.

Comprueba al llegar a casa que sus pezuñas están bien y si es necesario hacerle una „pedicura“ especial.

Y después, toca darle abrazos y mimos que incluye elogios y golosinas.

Las cualidades atléticas y los mimos no son excluyentes...

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