La familia aumenta - ¿cómo funciona la convivencia entre el bebé y el perro?

11.11.2018

El nacimiento de un bebé suele perturbar la vida cotidiana de los futuros padres. La habitación de los niños debe estar amueblada y los juguetes y la ropa deben ser comprados antes del nacimiento. Pero no solo para los padres este tiempo es turbulento - también tu perro notará los cambios. 

En el artículo de hoy, aprenderás a preparar a tu perro para el aumento de la familia y a hacer la transición lo más fácil posible.

El truco: acostumbra a tu perro al bebé de forma anticipada

Al igual que los humanos, los perros también quieren pertenecer y ser amados. Por esta razón es importante que tu amigo de cuatro patas vea al bebé desde el principio no como una competencia, sino como un nuevo miembro de la familia. Para que esto suceda, es importante preparar al perro para el nacimiento del bebé e introducir ciertos rituales. Para que el perro no asocie los cambios con el nacimiento del bebé, debes implementar algunas medidas con anticipación.

Si tu perro se siente desplazado del trono por el bebé, lo considerará un competidor, lo que no es una buena base para una amistad de por vida entre el perro y el hombre. 

Empieza a habituarle al cambio tan pronto como sea posible durante el embarazo.

Ya en tu embarazo puedes coger una muñeca y mecerla de vez en cuando o cantarle. Lo que a primera vista puede parecer un poco ridículo ayuda a tu perro a darse cuenta de que tendrá que compartir tu amor con otra pequeña criatura en el futuro. 

Establece zonas tabú para tu perro antes del nacimiento del bebé para que no asocie estos cambios con la llegada del bebé. Las siguientes áreas deberían ser tabú para tu perro en el futuro:

  • mantita para gatear de bebé
  • mesa de cambio de pañales
  • cuna

Si consideras que tu perro se verá abrumado para evitar áreas concretas, también puedes hacer que toda la habitación del bebé sea una zona tabú. 

Será útil que dejes que el perro observe el cambio en la habitación. Cuando retiras los muebles viejos de la antigua habitación de huéspedes, pegas un nuevo papel pintado de colores y aparecen numerosos juguetes, el cambio que se avecina es visible para el perro. Esto le permite adaptarse al cambio y tendrás menos problemas con las futuras prohibiciones o limitaciones.

3 consejos para una convivencia armoniosa entre el perro y el bebé

Es importante que tu perro se acostumbre al hecho de que en el futuro se fijarán horarios para paseos y juegos. Trata de calcular cuándo dormirá tu bebé y pasa este tiempo con tu perro para que no se sienta en desventaja. Una vez más merece la pena introducir estos cambios antes del nacimiento de tu bebé para que tu perro no asocie los cambios con el bebé.

También es importante que tu perro se habitúe al olor del bebé lo antes posible. Para ello son especialmente adecuados los pañales o las gasitas para acurrucarse. Para aceptar mejor al bebé, es beneficioso combinar estas "unidades de olfateo" con experiencias positivas, dándole a tu mascota un premio o mimándolo con abrazos

Un último consejo es establecer un área de descanso especial, para tu amigo de cuatro patas solamente. Será más fácil para él aceptar zonas tabú si tiene su propia zona tranquila. Esto le servirá como lugar de retiro en el futuro si se cansa del bullicio o el ruido del bebé. También es importante enseñarle a tu bebé, con el tiempo, a aceptar la zona tabú del perro.

No te olvides de seguir las medidas de higiene

El cumplimiento de las medidas de higiene es uno de los puntos más importantes que se deben poner en práctica cuando llegue el nuevo miembro de la familia. No se trata de que toda la casa esté clínicamente limpia. Además de tabúes en algunos lugares, como la cuna, la manta o todo el cuarto del bebé, es importante que el perro no juegue con los juguetes del bebé. 

Imagínate que entras en la habitación del bebé y tu amigo de cuatro patas está masticando el gasita del bebé, que también se lo llevará a la boca a continuación. No suena muy saludable y es totalmente antihigiénico. Por esta razón es importante que el perro sepa desde el principio que puede conservar sus huesos para masticar y otros juguetes, pero los juguetes del bebé son tabú para él. También es importante advertir a tu perro que no le lama la cara al bebé.

Además, en el futuro debes asegurarte de que tu perro sea desparasitado regularmente por el veterinario y de que te laves las manos después de dar un paseo con él. Estas sencillas reglas de higiene rápidamente se convertirán en parte de tu vida diaria y no tendrás que preocuparte por la falta de higiene y una posible infección de tu bebé. 

Conclusión: Convivencia armoniosa entre el bebé y el perro

Como puedes ver, es muy sencillo acostumbrar con antelación a tu amigo de cuatro patas, al futuro aumento de la familia. Todo lo que tienen que hacer los miembros de la familia es trabajar juntos y hacer cumplir y aceptar ciertas reglas y cambios. Si le das a tu perro la atención y el amor necesarios incluso después del nacimiento de tu bebé, no tienes que preocuparte de que no acepte al bebé.

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