¿Qué distingue una buena escuela de adiestramiento para perros?

09.03.2019

¿Tienes un perro, probablemente hasta un cachorro a tu lado, que debería ser educado para adaptarse a la vida diaria? Una buena escuela canina con adiestradores competentes te apoya a ti y a tu mascota con sus conocimientos y el programa apropiado. Pero antes de que sea el momento de inscribirse en un curso adecuado, primero debes saber cuáles son las características que hablan a favor de una escuela canina competente. He aquí un resumen de los cuatro aspectos más importantes.

¿Por qué asistir a una escuela de adiestramiento canino?

Cuanto mejor preparado esté tu perro para la vida diaria, más se divertirá contigo y con su vida. El comportamiento correcto hacia las personas y sus congéneres, pero también hacia otros animales, medios de transporte... juega un papel importante.

Es lógico que el conocimiento de los comandos y su correcta implementación son una gran ventaja. Al mismo tiempo, tu perro debe saber que puedes guiarlo con confianza incluso en situaciones difíciles - y exactamente este conocimiento se enseña en una escuela canina competente.

La regla general es: Lo que tu perro aprende siendo cachorro suele ponerse en práctica más rápido y más fácilmente cuando sea más mayor. El entrenamiento básico de mando puede comenzar entre las doce y trece semanas. Primero de forma más juguetona y más corta, luego de modo más serio y más largo.

Pero también los perros mayores, que pueden presentar comportamientos de ansiedad o que aún no han llegado a conocer muchos estímulos cotidianos, se benefician mucho de una instrucción profesional. Incluso los perros que de otra manera no ejercen su plena capacidad están mejor gracias a las ofertas de la escuela de perros.

Así que nunca dejáis de aprender, ni tú, ni tu perro. Una visita a una escuela de perros competente siempre vale la pena. La única pregunta que queda es qué los diferencia.

Una buena escuela de adiestramiento canino se reconoce por  …

… su transparencia

Una oferta seria tiene sin duda su precio, pero también impresiona por su claridad y transparencia.

Con respecto a una buena escuela de perros esto significa sobre todo que se ofrecen conscientemente diferentes grupos para las diferentes necesidades de los perros y sus dueños. Si tienes la sensación de que en la escuela de perros a la que te diriges, todos los amigos de cuatro patas son tratados de la misma forma, seguramente esto será un índice de que no es muy útil. Después de todo, es EL sello de una escuela de adiestramiento canino competente que los perros sean entendidos como individuos, cuya singularidad debe ser tomada en cuenta durante el entrenamiento.

Por esta razón, los operadores serios también ofrecen una consulta antes del adiestramiento (idealmente con solo un perro). El objetivo es averiguar cuál es tu objetivo personal al acudir a una escuela canina. Y por lo tanto saber que debería ser capaz de hacer tu mascota al final del curso.

Si acudes con tu compañero de cuatro patas, los adiestradores caninos pueden

  • tomar un primer contacto directo,
  • tal vez incluso echar un pequeño vistazo al estado de entrenamiento de tu mascota y
  • determinar contigo las posibles opciones de capacitación.

Sin prometerte el azul del cielo.

En este contexto, una buena escuela canina está siempre abierta a personas interesadas, sin forzarlos a participar en costosos cursos a largo plazo desde el primer momento.

Una mera observación suele ser gratuita. También las horas de entrenamiento de prueba con el perro pueden ser gratuitas. Sin embargo, no hay obligación de hacerlo y tampoco es necesariamente una característica típica para una escuela especializada en perros que todo sea gratis por mucho tiempo.

Sin embargo, es síntoma de seriedad, si tienes que pagar sólo por las horas disfrutadas y no por todo el curso después de una cancelación prematura (una o dos horas).

La mejor base para cursos de alta calidad son, por supuesto, los entrenadores de perros competentes. Por lo tanto, una buena escuela canina te informa detalladamente sobre las capacidades de sus empleados, por ejemplo, sobre la formación continua y los certificados correspondientes. Al mismo tiempo, las preguntas y la crítica constructiva son bienvenidas y serán contestadas en detalle. Hablando de personal...

… adiestradores competentes

Quien dirige una buena escuela canina sabe lo importante que es disponer de un equipo que:

  • tenga una extensa experiencia con perros,
  • un trato abierto y positivo con personas y sus mascotas, así como 
  • la capacidad de evaluar objetivamente determinadas situaciones y de transmitir de manera constructiva la ayuda. 

Por está razón, los adiestradores competentes también están familiarizados con los diversos aspectos que rodean al perro y al dueño:

  • Conocen la (neuro)biología del perro en diferentes etapas de desarrollo, las características de las diferentes razas y son capaces de evaluar correctamente el comportamiento y la comunicación en diversas situaciones (miedo, agresividad, caza, etc.).
  • Además, pueden darte consejos constructivos sobre nutrición, manejo y asuntos legales.

Pero no sólo tu perro está en el centro de atención: Una buena escuela canina siempre asegura que tú también aprendas y que puedas guiar a tu perro correctamente.

¿Resulta que algo no está funcionando de manera ideal en este sentido? Entonces los adiestradores de perros competentes te lo indicarán de forma constructiva y específica y elaborarán un plan contigo, para que la interacción entre tú y tu amigo de cuatro patas se organice aún mejor.

O en otras palabras: si una escuela canina entiende su oficio, el cliente es el rey, pero no a expensas del bienestar animal. 

… libre de coerción y violencia

Otra característica de una escuela canina competente: Aquí no se encuentra ni la violencia física ni la psicológica. Por lo tanto, los gritos (histéricos) no forman parte del programa de entrenamiento, como tampoco lo están los golpes, los collares con púas y cosas por el estilo.

Por un lado, esto tiene que ver con el hecho de que ningún perro merece tal "trato". Además, puedes destruir la confianza básica en los humanos hasta el punto de que un cachorro desarrolle trastornos del comportamiento completamente innecesarios. 

Los centros de adiestramiento para perros realmente buenos han interiorizado completamente el rechazo de tales métodos y por lo tanto trabajan con el principio del refuerzo positivo en su lugar. Ni que decir tiene que en una escuela de perros como ésta se entrena y no sólo se juega. Sin embargo, el tono de trabajo es siempre tranquilo y positivo y si tu perro muestra algún comportamiento no deseado, se corregirá rápidamente.

Además el animal aprende que el mejor reconocimiento que puede obtener de ti es la alabanza en forma de caricias. Las golosinas sólo tienen un uso limitado y sólo se utilizan de vez en cuando con el propósito de enfocar. Después de todo, tu tesoro debería reaccionar a tu voluntad y no por el premio ¿no crees?

Por cierto: Nadie diría en serio que siempre es fácil mantener la compostura cuando un perro, especialmente un cachorro, no quiere escuchar una orden en absoluto. Los adiestradores de perros competentes también están a tu lado con consejos y acciones en estos casos y te ayudan a mantener la calma y la constancia como cuidador. Aunque llegues a tus límites personales por un momento.

… individualidad en el programa de adiestramiento

Los cachorros que no están sesgados necesitan un entrenamiento diferente al de los perros mayores, con ansiedades. Y los perros, que nunca han salido por la puerta, se comportan de forma muy diferente a los perros que están acostumbrados al contacto con personas y otros perros y quieran pasar un examen como perro de compañía.

Una buena escuela canina conoce las diferentes necesidades de los perros en estos casos y establece grupos individuales especiales para los equipos apropiados de perros y humanos. Idealmente se considerarán también los diferentes temperamentos y tamaños.

Por lo tanto, características de un centro de adiestramiento canino competente: adiestramientos individuales tanto como la oferta de entrenamiento en grupo, en los que los respectivos entrenadores discuten y coordinan formas mixtas, para que tu perro no se sienta irritado ni abrumado.

Lo mismo se aplica en relación a la ubicación: una buena escuela canina tiene su propia área donde los perros pueden entrenar y jugar. Sin embargo, también conoce zonas de adiestramiento adecuados en lugares públicos, para que los perros puedan usar y probar sus habilidades en la vida diaria sin peligro.

Después de todo, ni tu ni tu perro querréis quedaros en la escuela de perros para siempre, ¿verdad? 

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